23 de febrero de 2024

Cuzco. Cocina peruana con gran relación calidad precio.

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Todo vecino del barrio sabe que hay dos calles de gran importancia muy a mano cuando hablamos del arte de terracear con nuestro vino, cerveza, vermú o similar. La principal y más importante bajo mi punto de vista, es nuestro querido paseo del Parque Aluche. La segunda, ya fuera de los límites oficiales del barrio, es la calle Guareña que ya visitamos en una de nuestras entradas anteriores.

Esta es una calle que nos ofrece un buen puñado de alternativas gastronómicas para distintos gustos y bolsillos. Desde la cocina española más tradicional, pasando por italia, asia y por supuesto, Perú. Es increíble la cantidad de restaurantes peruanos que han abierto sus puertas en los últimos años, sin duda empujados por el número de vecinos procedentes de este país de América del sur. Además, su gastronomía está viviendo un momento de gran reconocimiento internacional y es accesible a casi todos los paladares. En este blog ya hemos reseñado algún establecimiento con esta oferta en su carta, por lo que tenemos cierta base para comparar. ¿Te apetece visitar Cuzco?

Ahí es a donde nos dirigimos, al restaurante Cuzco de la calle Guareña. Ubicado en uno de sus esquinazos y dotado de una hermosa terraza cerrada, nos recibe con poca clientela sentada en sus mesas, pero con un ejército de motocicletas de reparto a domicilio entrando y saliendo del local con muy buen ritmo.

Nos acomodaron a mis tres compinches adultos, dos minicompinches y a mí en su terraza. El día estaba ventoso y agradecimos enormemente su cerramiento, que nos mantuvo protegidos y cómodos durante la comida.

Pedimos unas bebidas en nuestro momento favorito de cada reseña, cuando podemos revisar la carta, esta vez en formato digital, y decidir qué platos van a caer en nuestras manos.

Con la emoción olvidé fotografiar la cerveza con la tapa de cortesía de la casa, compuesta por un platillo de cancha serrana (maíz tostado), parecida a nuestros quicos de maíz, pero con mucha menos sal y una textura menos dura y crujiente.

Como ya hemos dicho en la entradilla, no es el primer restaurante peruano que visitamos y nuestras elecciones suelen ir dirigidas a los platos más típicos, que son el termómetro del funcionamiento de una cocina, al igual que en España lo pueden ser las croquetas o la tortilla de patata.

No me gusta centrarme en lo negativo, pero hay cosas que son fácilmente mejorables y que hace mucho más agradable una comida, como pueden ser los manteles en una mesa. Ya no pido que los utilicen de tela, pero un sencillo mantel individual de papel nos habría venido de maravilla para vestir un poco la mesa. Estos detallitos siempre cuentan.

Comenzamos nuestra particular degustación con un ceviche carretillero, que aparte del pescado macerado, viene acompañado de un chicharrón de pota, algo de camote, cancha y choclo blanco tierno.

La ración es bastante generosa en la cantidad. La calidad de los ingredientes, correcta, aunque el chicharrón no daba la talla y ni en sabor ni en textura destacaba. El ceviche, intuyo que de corvina, estaba rico y fresco, aunque un poco pasado de sal. Un toque picante también le habría sentado estupendamente.

Pasamos a otro de los platos bandera del Perú, la causa limeña. Para quien no lo sepa, aunque ya lo hemos expicado en entradas anteriores, la causa es una suerte de ensaladilla rusa montada por capas. Llega muy bien presentada e igualmente generosa, aunque a la vista está que la proporción de papa es mucho mayor que la del relleno. Bien en sabor y textura, es muy agradable de comer, aunque como digo, habría ganado muchísimo si el relleno de pollo hubiera sido mayor.

Continuamos con un arroz chaufa, que para mis compinches y para mí, se convirtió en el plato estrella del día. Se trata de un arroz frito con influencias chinas que nos recordará mucho al que podemos comer en cualquier restaurante oriental. Bien salteado con su huevito, soja, pollo y algunos vegetales, la mezcla vale mucho la pena. Además, una vez más, la cantidad que nos sirven en el plato es bastante grande por los poco más de 10 euros que cuesta el plato.

Damos paso al pollo a la brasa que viene acompañado de tres salsas, una gran cantidad de patatas fritas y una ensalada en plato aparte.

El pollo, bien dorado, con fuerte presencia de especias y jugoso, no nos defrauda. Las patatas fritas no son gran cosa, pero cumplen su cometido,

Sorprende la ensalada, que suele ser un añadido secundario en estos platos, pero que venía bien cargada de tomate, pepino, lechuga y salsa de aderezo.

Una familia de cuatro personas puede comer perfectamente con este plato que cuesta en total 24 euros y que da sentido a las numerosas motos de reparto que hemos mencionado anteriormente.

Ya hemos dicho que la cantidad de las raciones es bastante grande y con hambre no nos íbamos a quedar, pero soy un caprichoso y tuve que pedir un plato de lomo saltado. El lomo saltado es otro de los platos insignia de Perú y tengo que decir que en este caso no le hicieron honor.

La receta tradicional se suele preparar con solomillo, que al precio que está en el mercado, era evidente que no iban a utilizar en un plato de 13 euros. Lo que no me esperaba es que la alternativa fuesen unos trozos de ternera francamente correosos. Lo mejor del plato, el arroz blanco de la guarnición, que estaba perfecto.

Como postre y para quitarnos el disgusto del lomo saltado, pedimos una porción de tarta tres leches. Una tarta abizcochada y bien empapada en leche evaporada, leche condensada y crema de leche, coronada con un suave merengue. Muy rica y recomendable.

La cuenta final, 101,50 euros a repartir entre los cuatro adultos, dan un precio medio de lo más ajustado. Realmente con el pollo, el arroz y la causa, habríamos tenido comida suficiente para todos, así que estamos ante una de las ofertas más económicas en las cercanías de Aluche.

Comimos muy a gusto y en cantidad. Aunque los platos tienen margen de mejora y el detalle de los manteles me dejase con el morrete torcido, nos atendieron de forma rápida y agradable, lo cual también se agradece.

Si soléis parar por la calle Guareña y no os habías atrevido con este restaurante, podéis sentaros a probar con toda confianza, porque no os marcharéis decepcionados.

¿Tienen opciones sin gluten?

La carta tiene bien marcados todos los alérgenos y es una cocina que usa pocas harinas en general. Aun así, siempre hay que tener precaución con la contaminación cruzada.

¿Tienen opciones vegetarianas o veganas?

Este no es un restaurante apto para este tipo de opciones alimenticias. Prácticamente todo lleva productos animales.

¿Es accesible el local para sillas de ruedas o carritos de bebé?

Por circunstancias, no llegué a acceder al interior del local. La terraza, eso sí, muy amplia, cerrada y sin problemas de espacio.

¿Qué opinan los compinches?

Escorpiones de Acero – Buenísimo el arroz chaufa. El pollo muy rico, aunque las especias daban demasiado sabor. Súper barato para la cantidad de comida que ponen. Puntuación – 7,

Tipo de comida: Peruana.

Dónde: Calle Guareña, 2.

Teléfono: 915972090

Web: No tiene.

Precio medio: 15 €

Terraza: Sí.

Valoración personal: 6,5/10

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